5ª Ley de Hamer: La Quintaesencia.

Voy a empezar saltándome el orden de las leyes y empezando por la quinta ley, pues la considero esencial (de hecho se llama la quintaesencia, que alude a su pureza o factor esencial) para que puedan ser comprendidas todas las demás. La ley dice:

La “enfermedad” debe ser entendida como un Programa Especial de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS) creado para resolver un conflicto biológico inesperado (emergencia biológica) y ayudar a la supervivencia del individuo o de su grupo, y que puede ser comprendido a través de la evolución de la vida. (https://www.pasadofuturo.com/nmg-5taley.htm)

Debemos empezar a darnos cuenta de que el propio concepto de “enfermedad” está terriblemente mal interpretado en nuestra sociedad actual, debido a una tradición de pensamiento que ha creído durante siglos (y aun sigue creyendo) en el concepto de “evolución competitiva”, que ha dado lugar a un incremento de la importancia del concepto de “error” para solucionar ciertas respuestas biológicas que escapan a la teoría competitiva (o sea, para justificar el paradigma y procurar que la realidad se adapte a él). Sabemos de la capacidad de la naturaleza para adaptarse a diferentes situaciones, pero a menudo olvidamos la idea de que la naturaleza responde a un todo mayor con un propósito global. A ese propósito le vamos a llamar “Vida” (con Mayúsculas).

drhamer

Cuenta Sergi Torres en uno de sus muchos e interesantes vídeos que al mudarse a una nueva casa (creo recordar que lo contaba en primera persona) observó que un árbol le impedía gozar de las excelentes vistas que la ventana de su habitación prometía y se planteó cortarlo. Desde ese mismo instante, el árbol empezó a secarse y decaer hasta que Sergi, al darse cuenta de ello, cambió su intención, dándole las gracias al árbol y pidiéndole que siguiera a su lado. Entonces el árbol revivió con fuerza de nuevo. Esta idea es difícil de aceptar desde el punto de vista darwiniano de la competición. Si nosotros fuésemos árbol seguramente diríamos: “Yo estaba antes, si no te gustan las vistas ¡ah! Se siente, búscate una nueva casa”. Pero desde la visión de unidad, la naturaleza o la “Vida” son una, y el proceso adaptativo es siempre a favor de esa unidad. Cuando una parte “ya no sirve”, se hace a un lado amablemente para dejar que la Vida en Mayúsculas pueda seguir su camino. De repente, desde este punto de vista, lo que llamamos “error” pasa a ser un motivo, algo que tiene un sentido. El dr. Hamer y todas las corrientes que se nutren de sus aportaciones, llama a eso un Sentido Biológico. Si podemos observar nuestro Todo Biológico desde ese prisma, nos daremos cuenta de que todos los procesos biológicos a los que llamamos enfermedad y basamos en la competitividad y el error, tienen en realidad un propósito mayor que no podíamos observar.

 

Las asociaciones (juicios) a las que estamos acostumbrados “Enfermedad = malo” y “Salud = Bueno” deben ser reconsiderados, pues provienen de un análisis parcial de los efectos percibidos y no de la globalidad del proceso. Otra cosa es que estos programas (SBS) actúen de una forma coherente con la realidad externa que estamos viviendo. Debemos tener presente estas dos consideraciones:

Primero, que estos programas son el resultado de años de evolución y lo que ha servido durante milenios, seguirá activo aun cuando la realidad externa haya cambiado (por ejemplo, ya no vivimos rodeados de peligros naturales, pero sí de peligros sociales).

Y segundo, recordar que el inconsciente no distingue externo de interno, o real de simbólico.

El lenguaje biológico tiene más que ver con los miles de años de formación y uso que con la interpretación consciente y limitada que hagamos de una situación conflictual concreta.

Por lo tanto, el error a corregir está en la consciencia de nuestras vidas y no en la reacción de nuestra biología.

Esto que podría parecer un peligro o incluso una falta de respeto es, en realidad, una muy buena noticia. Si lo que hasta ahora era considerado aleatorio, en verdad sigue una pauta, nosotros tenemos más que decir en lo respectivo al “control” de nuestra salud. Un cáncer ya no es algo aleatorio y maligno contra lo que hay que luchar sino una respuesta a “algo” que probablemente se nos ha pasado (un programa SBS). Tomar consciencia de ello puede restablecer la homeostasis y volver a nuestra “normalidad” biológica.

Como conclusión me atreveré a mencionar que el gran error que cometemos es creer que nuestras creencias, decisiones, forma de pensar, etc. Son acertadas, mientras que las reacciones de la naturaleza no lo son.

La incoherencia, el egoísmo y el miedo son los primeros factores que deberíamos tener en cuenta a la hora de analizar el posible origen de una enfermedad. Pero nuestra prepotencia nos induce a lanzar siempre la culpa de esta fuera.

Un fuerte abrazo.

Fuente foto: http://www.materialdenmg.com/entrevista-al-dr-hamer.html

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